domingo, 8 de septiembre de 2019

West Side Story, un musical de lo más vistoso


West Side Story




TÍTULO: "West Side Story"
LIBRETO: Arthur Laurents
LETRAS: Stephen Sondheim
MÚSICA: Leonard Bernstein
DIRECTOR DE ESCENA: Federico Barrios
ADAPTACIÓN Y TRADUCCIÓN: Alejandro y David Serrano
COREOGRAFÍA ORIGINAL: Jerome Robbins
DIRECCIÓN MUSICAL: Gaby Goldman
INTÉRPRETES: Javier Ariano, Talía del Val, Silvia Álvarez, Víctor González, Oriol Anglada, Armando Pita, Enrique R. del Portal...
MÁS INFORMACIÓN:https://www.westsidestory.es/


Poco se puede decir que no se haya dicho ya sobre “West Side Story” es una obra maestra, el mayor musical de todos los tiempos etc, etc.

Creo que de los que leéis este blog no habrá ninguno que no sepa cuál es la historia que este musical nos cuenta: dos bandas rivales en el Nueva York de los años 50, los Jets, nacidos americanos aunque de padres inmigrantes, y los “Sharks” venidos desde Puerto Rico y considerados, por tanto, extranjeros en el barrio. María y Tony, cuyas familias pertenecen a estas dos bandas enfrentadas, se enamoran perdidamente durante un baile. Es por eso que se ha llamado en muchas ocasiones a este musical “un Romeo y Julieta” moderno. Como bien os podéis imaginar, la tragedia está servida.

En este musical se habla por tanto de muchos temas que aún hoy en día resultan de gran actualidad: la inmigración para buscar una forma de vida mejor, la difícil adpatación a veces al nuevo entorno, los sueños de prosperar en la vida, temas todos ellos que a nadie pueden resultar ajenos. Pero vamos a ver, seamos sinceros, si hay algo por lo que este musical ha hecho historia es por su banda sonora: ese sinfín de melodías que todos hemos tarareado alguna vez: “María”, “América”... os puedo asegurar que todas y cada una de las canciones que se escuchan durante la representación, os van a sonar. Y es que la maravillosa partitura creada por Leonard Bernstein con las letras de Stephen Sondheim es inolvidable.

Vamos pues con el montaje en cuestión que se puede ver hoy en día girando por los teatros de España, Federico Barrios dirige la adaptación y tradución que han hecho del original Alejandro y David Serrano y tenemos la suerte de poder ver la coreografía original creada para Broadway por Jerome Robbins. Creo que si hay una palabra que puede definir está puesta en escena es VISTOSA, todo llama la atención, desde la escenografía, hasta los trajes pasando por supuesto por los sugerentes bailes que son casi continuos durante toda la función.

En cuanto a los intérpretes destacar siempre la maravillosa voz de Talía del Val en el papel de María a la que ya había tenido la suerte de ver en “Los miserables” y como descubrimiento gozoso para mí, a Silvia Álvarez en uno de los papeles, creo, más jugosos de este musical, el de Anita, la novia de Bernardo y “cuñada” por tanto de la propia María. Es impresionante su talento tanto a nivel de danza como de interpretación y voz.

Seguramente todos habréis visto al película de 1961, pero como siempre os digo, un musical es una obra que se ha creado para verse en directo y precisamente por eso es NECESARIO que vayáis a verla al teatro en cuanto podáis, porque estoy segura de que os pasará como a mí, que la disfrutaréis más que la película, ya que la música y el arte en vivo no se pueden comparar a nada. En mi caso, una de las cosas que me sorprendió es que a pesar del drama que se nos cuenta, la función me pareció mucho más llevadera, más divertida y menos trágica que su homóloga de la pantalla grande.

En suma, un espectáculo que llama la atención y con el que pasaréis casi tres horas de disfrute sin apenas enteraros.

domingo, 26 de mayo de 2019

Fedra o la mujer enamorada de su hijastro


Fedra


No sé si equivocadamente o no, doy por supuesto que todo el mundo conoce el mito de Fedra, así que creo no desvelar nada importante al poner este título a mi reseña.

Eurípides escribió esta historia más de 400 años antes de Cristo y por lo que tengo entendido también él concibió al menos dos versiones distintas de esta Fedra. . Ahora, más de  2400 años después, Paco Bezerra ha querido rescatar en cierta manera el texto más antiguo de Eurípides y con Lolita Flores y Tina Sáinz a la cabeza nos entrega a los espectadores esta versión del clásico griego.

¿Qué se puede decir de esta obra que no se haya dicho ya a lo largo de más de dos mil años? Poca cosa, estamos ante una mujer que aún contra su voluntad acaba dejándose arrastrar por una fuerza más poderosa que ella misma y tendrá que pagar las consecuencias.

Me encanta esta obra. Eso ya lo sabía desde que en el año 2007 ví la versión protagonizada por Ana Belén y Alicia Hermida. Con este nuevo visionado me reafirmo en mi opinión. Creo que Luis Luque ha sabido construir con gran acierto este elenco en el que todos están muy bien y donde Lolita Flores y Tina Sáinz brillan con luz propia.

No es la primera vez que veía a Lolita sobre un escenario, y espero que vengan muchas más, y ya hace años que me convencí de que las tablas son su elemento natural. Sí es en cambio la primera vez que veía a Tina Sáinz sobre las tablas y confieso que me ha sorprendido muy gratamente su interpretación de Enone, esa mujer que está siempre al lado de Fedra en lo bueno y en lo malo. No es que dudase de su capacidad interpretativa antes de verla aquí, pero creo que nunca la había visto encarnar a un personaje con tanta enjundia, y debo decir, que sale más que airosa del reto.

La escenografía de Mónica Boromello es sobria y los vídeos que se proyectan en determinados momentos contribuyen eficazmente a la creación de esa atmósfera opresiva en la que Fedra se siente atrapada. Quisiera destacar también la fantástica música original de Mariano Marín que te lleva por la historia como en volandas y que acentúa con gran acierto los momentos más dramáticos.

En suma, un clásico que siempre merece la pena revisitar y que se quedará con vosotros para siempre una vez lo hayáis visto en directo.

domingo, 5 de mayo de 2019

Cinco horas con Carmen Sotillo



Cinco horas con Mario


Título: "Cinco horas con Mario"
Autor: Miguel Delibes
Dirección: Josefina Molina
Producción: José Sámano
Adaptación: Miguel Delibes, Josefina Molina y José Sámano
Intérprete: Lola Herrera

Titulo así esta reseña porque cuando acudimos a ver este espectáculo vamos a pasar cinco horas (95 minutos en realidad) velando a Mario, pero sobre todo vamos a pasar esas cinco horas acompañando a su viuda, Carmen Sotillo.

Es a través de sus palabras como vamos a conocer quién era Mario y también, evidentemente, quién es esta Carmen. Una buena mujer que aunque siente que su marido la haya dejado solo tan pronto, no puede evitar echarle en cara ciertas cosillas en este tiempo de descuento antes de despedirse definitivamente de él.

El texto de Miguel Delibes es maravilloso y os invito a todos los que aún no lo hayáis leído a que lo hagáis sin tardanza porque os conquistará, de eso estoy segura. Lejos de lo que pudiera parecer antes de acercarnos a él, es un texto lleno de retranca, ironía, sentencias que merece la pena subrayar y recordar. En él se nos va descubriendo a través de las anécdotas que Carmen va recordando, la vida de un matrimonio de clase media en una capital de provincias en la España de Franco.

Carmen es un personaje al que se coge cariño a pesar de todo. Delibes ha sabido recoger sus errores, sus fanatismos y sus desaciertos pero ha sabido hacerlo de tal forma que el lector o el espectador, no puede menos de sonreír o incluso reír abiertamente en muchas ocasiones. Creo que lo que Delibes quiso enseñarnos con este texto es que somos hijos de nuestro tiempo, pero por encima de todo, somos hijos de la educación, los valores y las ideas que nos transmiten nuestros mayores. Equivocadas o no. Por eso creo que Carmen Sotillo es una mujer que se equivoca en muchas cosas pero que tiene buen fondo, esta obra también nos enseña eso de que los demás, aunque no piensen como nosotros, también pueden ser dignos de ser queridos e incluso admirados.

Pasando a la representación teatral propiamente dicha, creo que poco se puede añadir a lo que a lo largo de casi 40 años ya se ha dicho sobre la encarnación que Doña Lola Herrera hace del personaje. Como ella misma dice en el programa de mano, Carmen Sotillo es ya una buena amiga suya con la que siempre le produce placer reencontrarse.

El texto es un bombón para cualquier buena actriz, como también lo demostró hace ya más de 8 años Natalia Millán, y la Herrera es sin duda una de las grandes que tenemos en este país. Esta ha sido mi segunda vez viéndola interpretar a este personaje y quién sabe si tendré la suerte de verla hacerlo alguna vez más. Desde luego, le queda gira por delante así que quién sabe.

Lo que esta claro es que este grupo formado por Delibes, José Sámano como productor, Josefina Molina como directora y Lola Herrera como intérprete han hecho ya historia porque creo que por siempre en los libros de literatura del S.XX la historia de Mario y de su mujer, Carmen, aparecerán siempre ligados a este espectáculo que tenemos la suerte de ver todavía casi casi como se concibió en un primer momento.

No puedo decir más, simplemente que los que hemos podido, podemos o podremos verlo, debemos considerarnos unos privilegiados.

domingo, 24 de marzo de 2019

Hermanas, o el enfrentamiento hecho arte

"Hermanas" (Bárbara e Irene)




TÍTULO: "Hermanas" (Bárbara e Irene)
AUTOR: Pascal Rambert
DIRECTOR: Pascal Rambert
INTÉRPRETES: Bárbara Lennie e Irene Escolar.


Me resulta muy difícil hablar de la obra de Pascal Rambert “Hermanas” en este caso en su versión española (Bárbara e Irene), es por eso que he pospuesto más de la cuenta el escribir esta reseña.

¿Que por qué me resulta díficil? Porque no sé por dónde empezar, o mejor dicho, porque sé que cualquier cosa que diga no alcanzará a expresar lo que quiero decir. Por eso creo que no me extenderé mucho.

“Hermanas” es un encuentro entre dos hermanas que no se llevan bien. No es que el encuentro comience de una forma políticamente correcta y el enfrentamiento vaya creciendo y enquistándose, no. Las función comienza ya a gritos, desde el primer segundo. El público tiene que subirse en marcha a ese tren que es el texto ideado por el dramaturgo francés Pascal Rambert y tratar de hacerse una idea de qué es lo que ha pasado entre estas hermanas para que se tengan tanto odio. Porque rezuman odio, ¿o no?

Creo que “Hermanas (Bárbara e Irene)” es ante todo y sobre todo un sublime ejercicio de interpretación por parte de sus protagonistas, Bárbara Lennie e Irene Escolar. Si alguna vez las habéis visto en directo sobre las tablas, me parece que sobran las palabras para describir su trabajo. Se trata de dos actrices jóvenes que ya han hecho historia y que espero la seguirán haciendo durante muchos años.

Esta obra es para ellas un auténtico combate de lucha libre, sobre todo es un combate dialéctico, verbal, aunque la expresión corporal también tiene un importante peso. Cada una de ellas tiene parlamentos que son auténticos monólogos donde la rabia y la impotencia impregnan cada una de sus palabras. Además, la velocidad en que las frases son disparadas, no dan descanso al espectador ni, por supuesto, a las actrices.

Creo que no exagero si digo que el público no puede despegar su atención de ellas porque todo el tiempo tiene la impresión de que perderse una palabra o un mínimo gesto podría ser fatal.

Estamos ante una obra que impresiona. Ahora bien, creo que lo más impresionante no es el texto, que aunque bueno, nos deja una historia contada a retazos en la que no podemos averiguar del todo qué es lo que hay detrás de la relación entre estas hermanas. Al verla tuve la impresión de que sólo presenciándola 100 veces se podría entender, quizá, en su completitud todo lo que el autor ha querido transmitirnos. Lo más impresionante de la función es el trabajo actoral. Por eso recomiendo ir a verla a todos aquellos que seáis apasionados del trabajo de los intérpretes, de la forma de hacer a un personaje levantarse del papel y cobrar vida. Porque de eso hay, y mucho, en “Hermanas”. Toda una masterclass.

domingo, 17 de febrero de 2019

La vuelta de Nora o todos tienen razón



la vuelta de nora


TÍTULO: "La vuelta de Nora" (Casa de muñecas 2)
AUTOR: Lucas Hnath
DIRECTOR: Andrés Lima
INTÉRPRETES: Aitana Sánchez-Gijón, Roberto Enríquez, María Isabel Díaz Lago, Elena Rivera.

Dice el refrán que segundas partes nunca fueron buenas. Pues bien, a pesar de que soy muy fanática de los refranes, tengo que reconocer que no siempre tienen razón.

Es verdad que ha habido a lo largo de los siglos segundas partes de ciertas obras literarias y artísticas que no han brillado precisamente por su calidad, sobre todo cuando es otro autor el que queriendo aprovecharse de la fama del originario, pretende sacar tajada escribiendo una segunda parte, una continuación.

Pero a veces, pocas, ese segundo autor, da en el clavo. Crea una obra independiente de la primera y que tiene tanto mérito e interés como la primera. Y creo que esto es lo que ha sabido hacer el estadounidense Lucas Hnath con la obra del insigne Henrik Ibsen “Casa de muñecas”.

Creo que todo el mundo conoce ya cuál es el argumento de la obra del noruego: Nora, una mujer de clase acomodada, se siente encerrada en un matrimonio que no la satisface por completo y decide dejar a su marido y sus tres hijos y aventurarse a vivir su propia vida.

Pues bien, “La vuelta de Nora” nos sitúa 15 años después en esa casa que Nora dejó hace más de una década. ¿Qué pasaría si Nora volviera aunque sólo fuera de visita? ¿Se despertarían viejos fantasmas? ¿Sería bien recibida o se le recriminaría su marcha? No me podéis negar que estas preguntas resultan sumamente sugerentes y atractivas para el espectador, pues a ellas ha tratado de responder Lucas Hnath con esta “Casa de muñecas 2”.

Nora regresa a su hogar quince años después pero no con la intención de quedarse y reincorporarse a su antigua vida, sino para pedir el divorcio al que todavía es legalmente su marido. ¿Qué pasará? No me corresponde a mí contarlo, para averiguarlo tendréis que ir a ver la obra.

Baste decir que lo que más me ha gustado de la función es que lejos de convertirse en una continuación maniquea del clásico del S. XIX, el autor ha sabido dar voz y una voz autorizada a todos los personajes que en ella intervienen: Torvald, el marido abandonado, Anne Marie, la niñera y Emmy, la hija pequeña.

La obra se estructura en 5 escenas y en cada una de ellas uno de los personajes expone sus razones para sentirse como se siente y para actuar de la forma en que lo hace. Nora, encarnada con gran maestría por Aitana Sánchez- Gijón, está presente en todo momento para dar la réplica al resto de personajes, pero mientras los escucha a todos, el espectador tiene la sensación de que no sólo Nora tuvo sus razones para marcharse hace quince años, sino que también los demás tienen sus razones, razones válidas y comprensibles para comportarse ahora como lo hacen y pensar como piensan.

Estamos ante una obra que, creo, nos ayuda como espectadores a ponernos en el lugar del otro, a ponernos en cada momento en el lugar del personaje que habla y expone sus argumentos. Es difícil escribir un texto con el que eso ocurra, que nos permita ver y comprender todos los ángulos y visiones de un problema y creo que “La vuelta de Nora” lo hace muy bien en ese sentido.

Andrés Lima ha acertado plenamente con la dirección de esta versión, poniendo todo el peso en el texto y las interpretaciones y ambientado la acción con pocos pero efectivos elementos escenográficos diseñados por Beatriz San Juan.

Estamos ante una obra de actores y sin unas buenas interpretaciones como sin duda lo son las de Aitana Sánchez-Gijón, Roberto Enríquez, María Isabel Díaz Lago y Elena Rivera, la función no se sostendría. Pero con ellos se sostiene y además sobre firmes pilares que podrían resistir cualquier vendaval y cualquier tormenta. Especialmente emocionante me resultó la escena entre madre e hija.

En suma, una función que ningún admirador de Ibsen en general o de “Casa de muñecas” en particular, debería dejar de ver. Un teatro muy necesario.

domingo, 27 de enero de 2019

Ballet Imperial Ruso, danza clásica para todos los gustos




TÍTULO: "Chopiana-Bolero-Gala de ballet"
COMPAÑÍA: Ballet Imperial Ruso
COREOGRAFÍAS: M Fokine, N. Androsov, A. Gorsky, R. Zakharov y G. Taranda.
DIRECTOR ARTÍSTICO: Gediminas Tarandá

No soy ninguna experta en ballet clásico. Ni siquiera puedo decir que entienda de ballet clásico aunque sí que es cierto que he visto unos cuantos espectáculos de este tipo. Es más, la primera vez que entré en un teatro cuando contaba tan sólo con 7 años fue para ver un espectáculo de danza.

En cualquier caso, creo que no sería capaz de decir si baila mejor Maya Plisetskaya, Tamara Rojo o Lucía Lacarra a pesar de tener la suerte de haber visto bailar en directo a las dos últimas. Es por eso que escribir esta reseña me resulta complicado puesto que no puedo entrar en cuestiones técnicas que darían más peso a mis argumentos. Sólo puedo decir que he disfrutado muchísimo viendo al Ballet Imperial Ruso, creado precisamente por Maya Plisetskaya, ejecutar las coreografías de “Chopiniana”, “Bolero” y algunas selecciones de una Gala de Ballet.

Creo que este es un espectáculo que puede gustar a un público muy diverso que se interese por el mundo de la danza clásica.

En la primera parte, “Chopiniana” podemos ver la danza más clásica y delicada, al estilo de “El lago de los cisnes” pero con música de Chopin. Todo delicadeza, elegancia y sensiblidad.

La segunda parte consiste nada más y nada menos que en una coreografía creada expresamente para una de las piezas musicales más conocidas del mundo tanto por expertos como por profanos: “El bolero de Ravel”. Con una música como ésta, estaba claro que el número tenía que estar lleno de fuerza, intensidad y pasión. Nada que ver con el número de la primera parte. Aquí todo se vuelve oscuro y tenebrosos al compás de la creciente instrumentación de la magnífica partitura. Al terminar, el teatro se venía abajo con los aplausos.

La tercera parte es un bomboncito: algunos de los números más vistosos y conocidos de obras como “Don Quijote”, “Gopak”, o “El lago de los cisnes”, fragmentos que nos dejan con las ganas de ver otra ocasión los montajes completos.

En suma, un espectáculo para todos los públicos en el que los magníficos bailarines consiguen eso que, en mi opinión, es una de las cosas más difíciles de esta disciplina. Hacer que lo imposible parezca sencillo.

domingo, 20 de enero de 2019

Todas las noches de un día o la sensiblidad a flor de piel


Todas las noches de un día



TÍTULO: "Todas las noches de un día"
AUTOR: Alberto Conejero
DIRECCIÓN: Luis Luque
ESCENOGRAFÍA: Mónica Boromello
VESTUARIO: Almudena Rodríguez
MÚSICA: Luis Miguel Cobo
ILUMINACIÓN: Juan Gómez-Cornejo
INTÉRPRETES: Carmelo Gómez y Ana Torrent


No sé muy bien cómo empezar a escribir la reseña de esta obra. Y no es porque no tenga claro lo que me pareció, al contrario, lo tengo clarísimo, me gustó mucho, pero es difícil poner en palabras por qué exactamente me gustó tanto.

Comenzaré por decir sin más cuál es su premisa de partida: En el invernadero de un antiguo jardín pasa sus horas Samuel, el que hace años fuera el jardinero de Silvia, una mujer soltera que vivía con su tío y que cuando su tío murió siguió habitando en su casa. Hace ya muchos años que Silvia ya no está, nadie sabe dónde está, ¿o quizá sí?

Si me preguntaseis si “Todas las noches de un día” es una obra de intriga os contestaría que sí, si quisierais saber si es una obra de amor mi respuesta también sería afirmativa, y si lo que os produjese curiosidad es saber si es un drama también tendría que deciros que sí. Porque “Todas las noches de un día” es todas esas cosas a la vez y quizá ninguna de ellas.

Nos encontramos ante un texto de exquisita sensibilidad escrito por Alberto Conejero, un texto, creo yo, con muchas capas y mucho subtexto aunque me ha dejado con las ganas de saber una cosa, hay una pregunta que quedó en mi cabeza tras ver la función que me hubiese gustado que se respondiese en la obra de manera explícita, pero al fin y al cabo, la obra tiene que ser como el autor quiso que fuera. En cualquier caso, si alguno de los que leáis esta reseña la habéis visto, decídmelo para que podamos comentar la duda que me corroe.

Ya he dicho que disfruté muchísimo de la función pero no sería justo atribuir todo su mérito únicamente a su notable texto. Creo que en este caso todos los detalles son imprescindibles para crear esa ambientación que mete al espectador en la historia de una forma irremediable: la escenografía de Mónica Boromello, la música de de Luis Miguel Cobo, la iluminación de Juan Gómez-Cornejo y por supuestísimo las fantásticas interpretaciones de los dos protagonistas: Carmelo Gómez que podríamos decir que hace magia con su construcción de Samuel y Ana Torrent que dibuja su personaje con pocos elementos lo cual le da ese halo misterioso que necesita. El director, Luis Luque, no podría haber creado un conglomerado mejor.

Una función en la que todo es perfecto para conseguir el efecto deseado. Seguro que Alberto Conejero está encantadísimo con el resultado. Es para estarlo. Así sí que merece la pena ir al teatro. Creo que no hace falta que diga nada más para convenceros de que no dejéis pasar la oportunidad de ir a verla, ¿a que no?