viernes, 24 de septiembre de 2010

Neurótico busca chica


TÍTULO: “Tócala otra vez, Sam”
AUTOR: Woody Allen.
VERSIÓN: Juan José de Arteche.
INTÉRPRETES: Luis Merlo, María Barranco, José Luis Alcobendas, Francisco Nortes y Beatriz Santana.
DIRECCIÓN: Tamzin Townsend



Un hombre de cuarenta años cuya neurosis habitual se ve incrementada porque ha sido abandonado por su mujer, intenta sin éxito recomponerse y retomar las riendas de su vida. En realidad él no intenta nada, sólo quiere quedarse en su casa y llorar, pero sus dos amigos, Frank y Linda, tratan de conseguir que salga y a poder ser que conozca a una chica.

Como os podéis imaginar, conseguir este objetivo no es cosa fácil. Los sucesivos intentos no funcionan. Allan, que así se llama el protagonista, imagina los consejos que Humphrey Bogart le daría para ligar, pero sabe que él no es Bogart, y que por tanto nunca será capaz de poner en práctica dichos consejos. Hasta que se fija en Linda, que además de su amiga, es la esposa de su mejor amigo.

La risa está servida. Bajo la dirección de Tamzin Townsend, y protagonizada por un Luis Merlo que consigue su objetivo de recordarnos, y mucho, a Woody Allen, vemos desfilar muchos de los temas habituales de Allen: el amor, la inseguridad, la necesidad de contar con los otros, etc.

En mi opinión, una de las joyas de esta función es la frescura de María Barranco, encarnando a una mujer, también neurótica, que intenta ayudar a su amigo a recuperarse de su depresión. La ingenuidad y el desparpajo de su interpretación me desarman. La atípica pareja que conforman ella y Luis Merlo, posee una química sorprendente que hará las delicias de aquellos espectadores a los que les guste el humor de Woody Allen.

Por mi parte, no puedo hacer otra cosa que recomendarla. Si vais a verla disfrutaréis durante 90 minutos, de una función muy agradable que os hará reir y al mismo tiempo plantearos la eterna pregunta: “¿Por qué seguiremos corriendo detrás de una relación?”

domingo, 12 de septiembre de 2010

Empezar de cero


TÍTULO: “Fugadas”
AUTORES: Pierre Palmade y Christophe Duthuron
TRADUCCIÓN: Fernando Ariño
VERSIÓN: Yolanda García Serrano
DIRECCIÓN: Tamzin Townsend



Dos mujeres muy diferentes, un ama de casa hastiada que quiere cambiar de vida y una anciana que desea escapar de la residencia de ancianos en la que su hijo la ha internado, se encuentran en plena noche haciendo auto stop en la autopista. Las circunstancias les harán viajar juntas y aunque en un principio no se caen muy bien acabarán haciéndose amigas.

Se trata pues de una historia sencilla en la que estas dos mujeres van compartiendo poco a poco sus sentimientos y abriéndose la una a la otra. Es tierna a ratos, irreverente en otros y divertida la mayor parte del tiempo.

¿Lo mejor? Sin duda, sus dos actrices: María Galiana y Berta Ojea cuyos gestos y miradas hablan por sí solos haciendo las delicias del público. A ello se une, la siempre eficaz dirección llevada a cabo por Tamzin Townsend que sabe imprimir a la función el ritmo adecuado.

La escenografía es sencilla, apenas unos pocos utensilios y algo de atrezzo unidos a simpáticas proyecciones en una pantalla de cine, son suficientes para transportar al espectador y hacerle viajar junto a estas dos mujeres.

En suma, una función agradable y la oportunidad de ver a dos grandes actrices mano a mano sobre el escenario.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Al son del jazz


TÍTULO: “Chicago”
LETRAS: Fred Ebb
TRADUCCIÓN: Víctor Conde y Alicia Serrat
MÚSICA: John Kander
LIBRETO: Fred Ebb & Bob Fosse
INTÉRPRETES: María Blanco, Carlos Lozano, Marta Ribera, Vanesa Bravo (cover de Velma), Linda Mirabal Jean-Claude, Fedor de Pablos Puig …


Buena música, impresionantes e insinuantes coreografías, buenas voces, risas, drama, fina ironía, canciones pegadizas y magníficas interpretaciones. Todo esto es lo que se encontrará en el teatro quien acuda a ver “Chicago”.

No encontrará, en cambio, preciosas escenografías ni numerosos cambios de vestuario del elenco. En mi opinión, no son necesarios. El espectáculo que se ofrece basta y sobra para entretener, sorprender, divertir y al mismo tiempo, hacer pensar al público.

El argumento de este musical es (creo) por todos conocido: Está basado en la historia real de dos mujeres artistas de music hall que cometieron sendos crímenes en el Chicago de los años 20 y que gracias a un buen abogado y a su hábil manipulación de los medios de comunicación, fueron absueltas ganándose además el favor del público.

A mi juicio es un argumento de sobra atractivo y si a esto unimos las magníficas interpretaciones de actrices, cuerpo de baile y músicos, tendremos ante nuestros ojos un vibrante espectáculo difícil de olvidar.

Ahora bien, a la salida del teatro tuve la ocasión de comprobar que no todo el mundo piensa lo mismo. Hubo asistentes (pocos) a los que el espectáculo no convenció en absoluto. Consideraban sobre todo que la historia era tremendamente aburrida y que (palabras textuales) “de donde no hay no se puede sacar”. Creo que esta gente no se había informado sobre el espectáculo al que iban a acudir y por eso les decepcionó, simplemente, esperaban otra cosa.

Por eso yo recomiendo a todo el mundo que se informe bien antes de comprar unas entradas para un espectáculo: uno tiene que saber qué busca y averiguar si es posible que ese espectáculo en cuestión se lo pueda ofrecer. Por ejemplo, si yo quiero ver una comedia disparatada no acudiré a ver “Madame Butterfly” sino “La cena de los idiotas”. No es lo mismo el musical “Mamma Mía” que “Chicago” aunque los dos son buenos espectáculos, yo personalmente prefiero el segundo.

Pese a todo lo dicho, yo también le he encontrado una pega a esta versión de “Chicago” que acaba de iniciar su gira: Carlos Lozano en el papel del abogado. Interpretativamente lo hace bien, no digo que no, pero vocalmente no le llega ni a la suela del zapato a sus compañeros de reparto. Por eso me molesta que en un apartado de la página web del musical (www.chicagoelmusical.es) se diga:“Carlos Lozano y un gran elenco” dando el nombre precisamente del más flojo de dicho elenco. A Marta Ribera no tuve oportunidad de verla, pero su cover, Vanesa Bravo hizo un gran trabajo. Por su parte, María Blanco en el papel de Roxie le dio al personaje toda la dulzura y la malicia que necesita.

Si mencionase aquí a todos y cada uno de los artistas de este musical esta reseña sería ya demasiado larga, así que diré sólo una frase más: ¡Es un crimen perdérselo!