domingo, 20 de marzo de 2011

Juez y padre


TÍTULO: “El alcalde de Zalamea”
AUTOR: Calderón de la Barca
MONTAJE: Compañía Nacional de Teatro Clásico
VERSIÓN Y DIRECCIÓN: Eduardo Vasco
INTÉRPRETES: Joaquín Notario, José Luis Santos, Eva Rufo, Jaime Soler, Pepa Pedroche, David Llorente…


Decir que los clásicos no pasan de moda y que siguen siempre vigentes puede parecer un tópico, pero no lo es. Para muestra un botón. La versión de “El alcalde de Zalamea” de Calderón de la Barca que ha vuelto a poner sobre las tablas la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

Poco se puede decir de esta obra maestra del teatro español que no se haya dicho ya. Se nos cuenta la historia de Pedro Crespo y su familia que se ven obligados a dar hospedaje en su casa durante 4 días a la soldadesca de la milicia real. Un hecho lamentable tiene lugar durante ese periodo de tiempo lo que hará que la vida de esta familia ya nunca más vuelva a ser la misma.

Siempre es un placer ver esta función y escuchar ese verso tan directo y tan comprensible por público de toda clase y condición. Con esta reseña me gustaría romper una lanza en favor del teatro en verso. Mucha gente puede pensar antes de acercarse a él que es farragoso y difícil de entender, pero no es así. Debemos tener en cuenta que en la época en que se escribían estas obras, el público que acudía a ver las representaciones era el pueblo llano, en muchas ocasiones gente iletrada, y a pesar de todo no sólo las comprendían sino que además las disfrutaban. Así que… ¿por qué no vamos a acudir nosotros hoy en día?

Volviendo a “El alcalde…” en esta versión podemos disfrutar de una impecable dirección llevada a cabo por Eduardo Vasco y de unas magníficas interpretaciones entre las que se encuentran la de Joaquín Notario en el papel protagonista, José Luis Santos como Don Lope de Figueroa y Eva Rufo como la hija del alcalde (tremendamente conmovedora durante el monólogo ante su padre).

Un montaje sobrio, sin apenas escenografía, con música en directo y un toque de originalidad, ya que el resto del reparto hace las veces de “cla” sobre el escenario cuando sus personajes no están en escena. Dos horas de teatro de calidad que realmente merecen la pena.