domingo, 15 de septiembre de 2013

Momentos agridulces




TÍTULO: "Hermanas"
AUTORA: Carol López
INTÉRPRETES: Amparo Larrrañaga, María Pujalte, Marina San José, Amparo Fernández, Chisco Amado, Adrián Lamana.
DIRECCIÓN: Carol López.



 
Inés, Irene e Ivonne son tres hermanas y no las conocemos precisamente en su mejor momento. El cabeza de familia acaba de morir y las tres asisten junto con el novio y el hijo de una de ellas, y la madre, a su funeral.

Se trata de tres hermanas que no se ven precisamente todos los días, tienen sus más y sus menos, como ocurre en todas las familias, pero en medio de todos esos tiras y aflojas podemos ver que efectivamente, se quieren.

Carol López, ganadora del Premio Max a la Mejor Autora Teatral, firma y dirige este montaje, con un estilo muy personal. He sabido que el propio texto ha sido construido y reescrito a partir de las improvisaciones de los intérpretes durante los ensayos. Esto evidentemente le da una frescura y una rapidez a la función que se agradece y que nos permite comprobar la complicidad entre las actrices que plasman perfectamente ese tipo de relación que probablemente sólo puede darse entre hermanas.

No estamos, ante una comedia pura y dura, para nada, hay momentos de risas, sí, pero también hay momentos amargos, porque al fin y al cabo, la vida está hecha de eso, de momentos agridulces en los que podemos reír y después llorar a renglón seguido.

Tampoco estamos ante una función típica estructuralmente hablando, se nos presentan saltos temporales hacia delante y hacia atrás para darnos a conocer la evolución de los personajes. La música también está muy presente y sirve eficazmente para quitar hierro a determinadas situaciones.

Tan sólo hay un punto argumental que no terminó de convencerme. La reacción de los personajes ante una situación en concreto no me resulta verosímil, pero esta es sólo una opinión personal y no quiero dar más datos para no desvelar el argumento.

Evidentemente, el éxito de esta obra no sería posible sin las interpretaciones naturales y creíbles de sus actores, con una mención especial a María Pujalte que compone un personaje de gran dificultad.

Una obra, en su conjunto, a la que merece la pena acercarse para disfrutar y sufrir con las peripecias de sus personajes.

domingo, 1 de septiembre de 2013

El que parte y reparte...






TÍTULO: “Mitad y mitad”
AUTORES: Jordi Sánchez y Pep Anton Gómez
INTÉRPRETES: Fernando Tejero y Pepón Nieto
ESCENOGRAFÍA: Silvia de Marta y Max Glaenzel
MÚSICA ORIGINAL: Pere Hernández
DIRECCIÓN: Pep Anton Gómez


Llevaba mucho tiempo sin publicar una entrada en el blog, pero no se debe a que lo tuviera desatendido sino a que en estos meses veraniegos no he ido al teatro. Ahora la temporada comienza de nuevo y ya me he estrenado, confieso que con muy buen pie.

Fernando Tejero y Pepón Nieto (tanto monta, monta tanto), son Juan y Carlos, dos hermanos con caracteres bastante diferentes que tienen una madre que, según parece, está a punto de morir. A partir de esta situación aparentemente dramática, se despliega una comedia negra que casi no da respiro a las carcajadas de los espectadores.

No quiero desvelar nada más del argumento, para que os animéis a ir a verla vosotros mismos, pero sí diré que el éxito de una función como ésta sería imposible sin la presencia de dos actorazos que son capaces de dar a sus personajes todos los matices que éstos requieren, sorprendiendo continuamente.

Evidentemente, otro de los secretos de esta función es su texto. Escrito a cuatro manos por dos grandes de la comedia, Jordi Sánchez y Pep Anton Gómez, nos presenta a dos personajes con matices y mayor profundidad psicológica de lo que suele ser habitual en este género. Juan y Carlos, son dos hombres con sus luces y sus sombras, dos seres humanos con sus virtudes y sus defectos como podríamos ser cualquiera de nosotros.

Y es que como muy acertadamente señalan los autores en el programa de mano, “la realidad siempre supera la ficción”, y precisamente por eso nos encontramos ante una comedia que por detrás de las carcajadas nos hace pensar e incluso a veces, asustarnos de nosotros mismos.

No quiero terminar esta reseña sin mencionar, la estupenda escenografía de Silvia de Marta y Max Glaenzel que junto ocn la música de Pere Hernández, contribuye a crear el ambiente adecuado para el desarrollo de la historia.

Vamos, que no os la podéis perder.