domingo, 1 de marzo de 2015

Respuestas indiscretas

El arte de la entrevista




TÍTULO: “El arte de la entrevista”
AUTOR: Juan Mayorga
DIRECCIÓN: Juan José Alfonso
MÚSICA: Marc Álvarez
INTÉRPRETES: Alicia Hermida, Luisa Martín, Elena Rivera y Ramón Esquinas



No recuerdo, o más bien no sé si he sabido nunca, quién dijo aquello de que no hay preguntas indiscretas sino repuestas indiscretas. Alguna vez he dudado de la veracidad de esta afirmación, pero viendo la obra de Juan Mayorga “El arte de la entrevista”, me he terminado de convencer de que la frase es cierta. El planteamiento de la función es muy simple: unos deberes escolares un tanto atípicos, realizar una entrevista en vídeo a una persona interesante y colgarla en internet para que todo el que quiera pueda verla. Eso es lo que debe hacer Cecilia, que tras mucho discurrir acaba haciendo caso a su madre y decide entrevistar a su abuela materna.

El espectador será testigo desde el patio de butacas de esta entrevista que será la que abra la caja de pandora en esa casa y esa familia. La cámara, esa cámara que a Cecilia le han prestado en el instituto y que la abuela califica acertadamente como “instrumento del demonio”, será el catalizador del conflicto.

Los papeles de las 3 mujeres, abuela, hija y nieta se intercambian ejerciendo alternativamente de entrevistadoras y entrevistadas revelándonos nuevos matices de ese pasado que acecha detrás de la esquina. Incluso Mauricio, un hombre ajeno a la familia toma parte en este juego inocente que se torna tan peligroso.

No voy a contar nada más del argumento de la función porque estaría entrando en arenas movedizas y desvelando cuestiones que no debo. Sí diré en cambio, que el texto de Mayorga va bastante más allá de la relación familiar entre estas 3 mujeres. En él subyace también una muy concreta concepción del periodismo, más concretamente de la entrevista periodística, así como una crítica al sensacionalismo. No sólo eso, también se analiza la delgada línea que separa a veces la memoria y la imaginación, pero para que entendáis a qué me refiero es mejor que vayáis a verla.

Ni que decir tiene que una función así debe sustentarse en muy buenas interpretaciones. Ésta no defrauda. Podemos ver sobre las tablas a 4 conocidos intérpretes que se prodigan bastante en la pequeña pantalla y cuya popularidad contribuye, afortunadamente, a llenar las salas de teatro. Siempre es un gran placer ver en directo a Luisa Martín y a Alicia Hermida que se llevó la ovación de la noche. Cuando vas a ver a una de estas actrices al teatro no te cabe ninguna duda de que el espectáculo está asegurado, da igual el papel que interpreten, siempre le dotan de tal verosimilitud que no parece que estén actuando. También está correcto Ramón Esquinas en el papel menos agradecido de la función puesto que no deja de ser un personaje ajeno a la historia familiar y que a veces parece que está un poco de más.

No me gusta recurrir al tópico de distinguir entre actores de cine, teatro o televisión. Soy de la opinión de que un buen actor es un buen actor en el medio que sea, pero lo cierto es que hay actores y actrices que funcionan bien delante de una cámara pero no sobre el escenario, y al revés. Tranquilos, no es este el caso de Elena Rivera que demuestra desparpajo y naturalidad en su primera experiencia teatral. Espero que después de ésta vengan muchas más.

¿Alguna pega? Sí, que después de la función había coloquio y como no se anunció en el mismo teatro, me lo perdí :(

Creo que me queda poco más que decir de una función que desde luego recomiendo. Para que os animéis a ir a verla y para desperataros más la curiosidad, si cabe, os dejo el audio de una canción que tiene bastante importancia en su banda sonora: “Thunder Road” de Bruce Springsteen, The Boss.