viernes, 17 de julio de 2015

Final De Gira De “De Amor & Desamor” De Raphael





No es que yo sea súper fanática de Raphael y me sepa de memoria todas sus canciones, pero sí es cierto que conozco al artista y he visto sus actuaciones en televisión y escuchado sus canciones, desde bien pequeña. Creo que le descubrí con 7 u 8 años en un programa de variedades nocturno que presentaba, si no me equivoco, Carlos Herrera. No me acuerdo de qué canciones interpretó pero sí de que me impactó su enorme teatralidad y de que me cayó bien. Sí, por aquel entonces yo ya apuntaba maneras en cuanto a mi pasión teatrera.

Precisamente por eso, porque es un artista al que recuerdo desde siempre y cuyos grandes éxitos sí que me sé, decidí aprovechar la oportunidad que se me presentaba de verle en directo en el último concierto de su gira “De amor & desamor” antes de comenzar su nuevo proyecto: “Sinphónico”.

Se trataba esta vez de un concierto al aire libre y tuve que madrugar relativamente para coger sitio, pero afortunadamente, con ir poco más de hora y media antes me bastó para conseguir un lugar en primera fila que es como a mí me gusta ver a los artistas en directo: de cerca. Para verlos en una pantalla me quedo en casa o me pongo un dvd.

El artista hizo disfrutar al público interpretando magistralmente y con la fuerza a la que nos tiene acostumbrados, todos sus grandes éxitos. No sé si fue o no su gran noche, pero desde luego sí fue la gran noche del público que acudió a verle. Derrochó voz, energía, alegría y teatralidad como no podía ser menos. Me hizo gracia oír comentar a gente del público: “Él se lo está pasando todavía mejor que nosotros”.

Y creo que ésa es precisamente gran parte de la clave de su éxito. Cuando un artista disfruta tanto como Raphael sobre el escenario, no puede hacer sino disfrutar al público que se contagia de su entusiasmo.

En lo que a interpretación se refiere me llamó mucho la atención la de la canción “Frente al espejo”, pero digo que me llamó la atención mucho más allá de su final efectista, lo que me sobrecogió verdaderamente de esa interpretación fue cómo la expresión facial del cantante acompañaba a la historia que nos iba contando y cantando. Una muestra más, de que además de cantante es un buen intérprete al que me encantaría tener la oportunidad de ver en una reposición del musical “Jekyll y Hyde”.

En suma, que recomiendo asistir a cualquiera de los espectáculos de Rapahel porque es uno de los grandes de nuestro país que ya ha hecho historia y que esperamos que la siga haciendo por mucho tiempo.