domingo, 25 de octubre de 2015

Medea, la lucha entre la madre y la esposa


Medea



TÍTULO: “Medea”
AUTORES: Eurípides, Séneca y Apolonio de Rodas
ADAPTACIÓN: Vicente Molina Foix
ESCENOGRAFÍA: Francisco Leal
VESTUARIO: Pedro Moreno
INTÉRPRETES: Ana Belén, Adolfo Fernández, Consuelo Trujillo, Luis Rallo, Poika Matute, Alberto Berzal, Olga Rodríguez, Leticia Etala y Horacio Colomé.
DIRECCIÓN: José Carlos Plaza


Puede que sea muy repetitiva, pero lo tengo que decir una vez más: Ana Belén nunca defrauda. Toca todos los palos y todos los toca bien.

En esta ocasión he tenido el placer de verla encarnando a Medea, la princesa hechicera que lo abandona todo por un hombre y después se siente traicionada y clama venganza.

A lo largo de la historia se han escrito multitud de adaptaciones sobre este mito, en esta ocasión es Vicente Molina Foix el encargado de traerlo a las tablas basándose en los textos de Eurípides, Séneca y Apolonio de Rodas. Pero que a nadie asuste la antigüedad de esta historia, Medea es un clásico y como tal está tan vigente hoy en día como lo estaba antes de Cristo.

Medea es una tragedia pero también es una historia de amor, de pasión, de fuerza y sobre todo, de la lucha entre las dos facetas de una mujer: esposa y madre. Probablemente todo el mundo conoce lo que ocurre en esta tragedia pero por si hay alguien que no lo sabe, no seré yo quien lo desvele en esta reseña. En todo caso, hay una escena especialmente emocionante en la que Ana Belén, o más bien Medea, se debate entre escuchar a su corazón o a su cabeza y que pone los pelos de punta al espectador.

 Para no resultar pesada no voy a decir nada más de Ana Belén en esta reseña. Está espléndida como siempre y siempre sorprende. Pero además, este montaje también ha sido para mí el del descubrimiento de Consuelo Trujillo en el papel de la matrona, papel que por cierto, y según palabras del propio Molina Foix ha sido aquí muy libremente recreado, en mi opinión con gran brillantez.

Consuelo Trujillo es una actriz sobradamente curtida sobre las tablas pero a la que yo aún no había tenido oportunidad de ver en directo, y debo decir, que junto al personaje e interpretación de Medea es uno de los grandes atractivos de esta función. Trujillo de vida a esa nodriza que quiere pero a veces también teme a Medea. Algunas de las frases que salen de su boca son oro puro.

No me puedo olvidar de la maravillosa escenografía de Francisco Leal que nos traslada a Corinto con sus palacios, sus olivares, y casi podría decir que su olor a mar.

El vestuario de Pedro Moreno también es maravilloso, apropiado para la época, sobrio, y al mismo tiempo embellecedor.

No puedo, o mejor dicho, no debo decir mucho más si no quiero destripar la función. Creo que lo mejor es ir a verla y disfrutar en directo de la magia del teatro, una magia que ya existía hace más de dos mil años y que sigue hoy en día tan viva como entonces. La Medea de Ana Belén es sin duda un espectáculo que nadie debería perderse.

viernes, 9 de octubre de 2015

Regalo para los oídos

"Canciones regaladas" Ana Belén y Víctor Manuel


TÍTULO: "Canciones regaladas"
INTÉRPRETES: Ana Belén y Víctor Manuel



No pertenezco a su generación pero sus canciones forman parte de la banda sonora de mi vida. Aún recuerdo qué bien me lo pasaba cuando tenía 6 años y escuchaba “La puerta de Alcalá”, esa canción llena de fuerza, optimismo y buenas vibraciones.

Y es que la música, o mejor dicho, la buena música, no tiene edad y es capaz de emocionar al público más variopinto. Por eso estoy encantada de haber podido asistir al penúltimo concierto de la gira “Canciones Regaladas” de Ana Belén y Víctor Manuel.

En esta ocasión, la carismática pareja ha recorrido España para presentar el disco del mismo nombre en el que desgranan mano a mano 12 de sus canciones favoritas, canciones de autores tan diversos como Jose Alfredo Jiménez o Rubén Blades, pero además, nos regalan a su público un buen número de sus grandes éxitos, temas conocidos por todos, como “Derroche” y “El hombre del piano” en el caso de Ana, y “Asturias” y “Sólo pienso en ti” en el de Víctor.

No podían faltar tampoco sus dúos emblemáticos: “La puerta de Alcalá” o “Contamíname” entre ellos. La verdad es que yo siempre he sido más de Ana que de Víctor, me apasiona su voz así como su manera de interpretar. Para los que seguís habitualmente este blog, esto no será ninguna sorpresa puesto que he hablado de ella en varias ocasiones en sus múltiples facetas. Basten estos ejemplos:

-         Kathie y el hipopótamo
-         A los hombres que amé” 

En todo caso, reconozco el talento de Víctor Manuel, especialmente como compositor de algunos temas sin los cuales la historia de la música española no sería la misma. Además, considero que el dúo formado por ambos tiene difícil comparación en lo que a complicidad se refiere. Creo eso sí, que los incondicionales de Víctor Manuel echarían de menos su interpretación de “El abuelo Vítor”, que no sé por qué razón no se ha incluido en esta gira o al menos en el concierto en el que yo estuve.

Yo personalmente tamién echo de menos siempre ese maravilloso tema de “España camisa blanca de mi esperanza” que nunca tengo oportunidad de escuchar en directo porque Ana Belén no lo interpreta en los conciertos que ofrece en el País Vasco y en Cataluña. Entiendo la precaución para evitar herir ciertas susceptibilidades políticas, pero la verdad es que a mí me gustaría escucharlo.

En cualquier caso, ambos artistas ofrecen un espectáculo magnífico durante dos horas y media, acompañados por ocho músicos increíbles y por unas proyecciones que hacen las veces de escenografía y que mejoran aún más el ambiente del concierto.

No puedo deciros que no os perdáis la gira porque termina hoy 9 de octubre en Madrid, así que sólo diré a los que no la habéis podido disfrutar que lo siento por vosotros. Como guinda a esta reseña, quiero dejar mi canción preferida del álbum que da nombre a la gira: “Cómo pudiste hacerme esto a mí” Y me despido con una pregunta: ¿Es que puede haber alguien a quien esto no le guste?