domingo, 25 de septiembre de 2016

Nadie es invencible




TÍTULO: "Invencible"
AUTOR: Torben Betts
TRADUCCIÓN: Jordi Galcerán
INTÉRPRETES: Maribel Verdú, Jorge Bosch, Natalia Verbeke, Jorge Calvo
DIRECCIÓN: Daniel Veronese


“Invencible” comienza cuando un matrimonio acomodado venido a menos se traslada a un barrio de clase obrera en un pueblo alejado de la capital. En el comienzo son todo buenas intenciones y quieren intimar con los vecinos de la casa de al lado, integrarse por completo en el vecindario.

Pero en cuanto presenciamos la reunión de los dos matrimonios, nos damos cuenta de que tienen muy pocas cosas en común y de que llegar a ser amigos va a ser bastante más difícil de lo que parecía en un principio.

El contraste entre ambas parejas es muy grande y provoca en no pocas ocasiones la hilaridad del público. Pero... ¿nos reímos porque también nosotros nos creemos mejores que Laura y Pablo o porque consideramos demasiado pijos a Emi y a Julio?

Lo que este texto del británico Torben Betts nos viene a decir, es que no somos tan comprensivos ni tan tolerantes con lo diferente, como nosotros mismos nos creemos.

Los personajes protagonistas de esta obra, correctamente interpretados por Maribel Verdú, Jorge Bosch, Natalia Verbeke y Jorge Calvo, son individuos bastante estereotipados que le sirven al autor para crear una comedia dramática con la que hacer pensar y reír al público. La parte de la función inmediatamente anterior al final es absolutamente sublime y desternillante, sólo por eso ya merece la pena ir a ver la obra. No obstante, he tenido la impresión de que no todo el texto tiene el mismo nivel de calidad.

Creo que a veces se utilizan recursos demasiado facilones con el único objeto de buscar la carcajada. El próposito de hacernos pensar y reflexionar sobre la sociedad actual y las diferencias irreconciliables entre clases, no se consigue al 100% sino que se queda a medias posiblemente por intentar llevar tan al extremo la mezcla de comedia y tragedia.

A pesar de lo dicho, no negaré que la función entretiene. Tendréis que ir a verla y juzgar por vosotros mismos.


domingo, 18 de septiembre de 2016

¿Puede la mentira ser beneficiosa?


TÍTULO: "La mentira"
AUTOR: Florian Zeller
VERSIÓN: David Serrano
INTÉRPRETES: Carlos Hipólito, Natalia Millán, Armando del Río, Mapi Sagaseta
DIRECCIÓN: Claudio Tolcachir


"La mentira"


Si pillaras al marido de tu mejor amiga besando a otra mujer, ¿se lo contarías? Éste es el dilema ante el que se encuentra Alicia, una de las protagonistas de la función “La mentira” escrita por el dramaturgo francés Florian Zeller, que acaba de estrenarse en nuestro país.

Nos encontramos ante un texto tremendamente fluido que engancha desde la primera frase hasta la última. Desde el comienzo entramos en la función acompañando a sus personajes y no salimos de ella hasta caer el telón. No sobra ni una coma.

Además, la dirección del autor y director argentino Claudio Tolcachir contribuye muy acertadamente a conseguir la máxima naturalidad en las interpretaciones y a que realmente nos parezca que estamos mirando por el ojo de la cerradura y siendo testigos de excepción de la situación por la que atraviesa el matrimonio protagonista.

Carlos Hipólito y Natalia Millán dan vida con gran acierto a esta pareja que lleva mucho tiempo unida y que se indudablemente se quiere, aunque al mismo tiempo cada uno de ellos tiene ciertas dudas acerca de la sinceridad del otro.

Y eso, queramos o no, nos puede pasar a todos. “La mentira” nos plantea como espectadores, diversos dilemas morales en cuanto a la sinceridad en la vida en general, y en las relaciones de pareja en particular.

Pero tranquilos, que nadie se asuste y espere una obra densa y moralista porque no lo es. Estamos, por el contrario, ante una comedia gracias a la cual nos reímos de nuestras inseguridades y nuestras convicciones, de la mano de un estupendo elenco.

Porque también para eso tiene que servir el teatro, para que nos analicemos a nosotros mismos y nos preguntemos, ¿qué haría yo en esa situación? Mientras estamos disfrutando de “La mentira” no podemos evitar hacerlo, y eso está muy bien. Por eso, y por muchas otras razones que tendréis que descubrir yendo a verla, se convertirá con toda probabilidad en una de las sensaciones de la temporada teatral que ahora comienza.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Una cena con los vecinos de arriba

los vecinos de arriba




TÍTULO: "Los vecinos de arriba"
AUTOR Y DIRECTOR: Cesc Gay
INTÉRPRETES: Candela Peña, Pilar Castro, Xavi Mira, Andrew Tarbet


Antes de comprar mi entrada hace unos meses para ir a ver “Los vecinos de arriba” ya había oído hablar mucho y muy bien de la función. Además se trataba del debut teatral de Cesc Gay, un director que me cautivó con películas como la premiadísima “Truman”, pero debo decir, que aunque no hubiera oído hablar de la función tanto y tan bien, hubiera comprado igualmente la entrada para ver ¡por fin! Sobre las tablas a Candela Peña.

Descubrí a Candela Peña hace ya muchos años en la que, si no me equivoco, fue su segunda película, “Hola, ¿estás sola?” de Icíar Bollaín. Con sólo ver esa interpretación ya me di cuenta de que estaba ante una actriz con un talentazo. Película tras película esa percepción se ha ido confirmando pero siempre había querido verla sobre un escenario. “Los vecinos de arriba” ha supuesto su bautismo teatral y con él está demostrando a propios y a extraños que es una auténtica todoterreno.

Cesc Gay no sólo ha dirigido sino que también ha escrito esta función con la que debo decir que ha dado en el clavo porque “Los vecinos de arriba” no es solamente una comedia que busque la carcajada. Carcajadas las hay, y muchas, pero estamos ante una comedia que sabe ir mucho más allá. Se comienza en ella hablando de sexo pero se termina hablando de amor y de la vida en pareja en su más amplia acepción.

Es imposible poner en pie con éxito una obra de estas características sin un elenco que funcione como un verdadero mecanismo de relojería. En este caso tenemos a cuatro intérpretes que ¡Vaya cuatro patas para un banco! A cual mejores. A las chicas ya las conocía, de Candela Peña ya os he hablado y a Pilar Castro ya había tenido suerte de verla en el teatro en funciones como “Buena gente”. Los dos chicos han sido para mí un auténtico descubrimiento: Xavi Mira y Andrew Tarbet.
Los cuatro juntos desprenden una complicidad tal, que me atrevería a decir que no es que se entiendan con una mirada sino incluso con un pestañeo.

A veces se nos olvida lo difícil que es hacer reír, y es tan mágico poder ver de cerca a gente con tanto talento haciéndote reír de una forma tan natural como estos cuatro actores, que cuando te pasa no puedes hacer otra cosa que relajarte y disfrutar.

En la función hay varios giros argumentales y algunos de ellos, no voy a mentir, se ven venir, pero eso no importa en absoluto puesto que esa previsibilidad no mina en lo más mínimo su disfrute. También debo decir que uno de esos giros en particular consigue cambiar las carcajadas por un silencio en el patio de butacas que se podría cortar con un cuchillo y que realmente encoge el corazón de los espectadores.

En la función que yo vi el otro día, al terminar, el público se puso en pie unánimemente como movido por un resorte para agradecer a los intérpretes su gran trabajo. Creo que eso ya dice mucho a favor de este espectáculo. Sólo quiero añadir que se merecen todos los aplausos y todos los bravos del mundo.

¡Larga vida a esta relación de vecindad! Un orgasmo de función.