domingo, 22 de enero de 2017

Panorama desde el puente, una obra de actualidad





TÍTULO: "Panorama desde el puente"
AUTOR: Arthur Miller
TRADUCCIÓN: Eduardo Mendoza
DIRECCIÓN: Georges Lavaudant
INTÉRPRETES: Eduard Fernández, Francesc Albiol, Mercè Pons, Marina Salas, Bernat Quintana, Pep Ambròs, Rafa Cruz y Sergi Vallès

Por algo Arthur Miller es un clásico moderno. “Panorama desde el puente” se estrenó por primera vez en 1955, pero parece que se hubiese escrito ayer por la tarde. Y lo que es más y lo que es peor, probablemente, dentro de 50 años, su mensaje seguirá estando tan vigente como hoy en día.

La versión que actualmente podemos ver sobre las tablas está dirigida por el autor y director francés Georges Lavaudant y traducida por Eduardo Mendoza. Ahí es nada.

La verdad es que estamos ante un texto que engancha desde la primera línea, o al menos a mí me atrapó desde la primera frase. Con la aparición en escena de Alfieri, ese narrador omnisciente que hace el papel de testigo de la acción y que al mismo tiempo representa a uno de los personajes que tomarán parte en la acción, el abogado. Ya desde ese primer parlamento el público puede intuir que se avecina una tragedia, pero no quiero adelantar acontecimientos. ¿De qué va “Panorama desde el puente”?

Es difícil decirlo sin destripar parte de lo que va a ocurrir después, así que sólo diré que en esta obra conocemos a Eddie, un estibador afincado en Brooklynn que trabaja duro para mantener a su esposa, Beatrice, y a su sobrina huérfana Catherine, a la que adora. Al comienzo de la función nos enteramos de que unos primos italianos de Beatrice van a llegar a Brooklyn para tratar de ganarse el pan y, al menos durante el principio de su estancia, se instalarán en casa de su prima y de Eddie.

Son muchos los temas que Miller introduce en esta obra: la inmigración, el rechazo a lo diferente, la familia, el amor, el sexo, los celos... pero para ver cómo están tratados lo mejor es que os acerquéis a ver la función.

Baste decir aquí que el reparto está encabezado por Eduard Fernández que encarna a Eddie dándole todos los matices que el personaje requiere, que son muchos, porque Eddie es ante todo un personaje complejo, un buen hombre lleno de contradicciones y, por supuesto, defectos.

La parte femenina del elenco está conformada por Mercè Pons en el papel de Beatrice y Marina Salas en el de Catherine que podría decirse es la desencadenante de todos los conflictos de la función. Esta última, Marina Salas, ha supuesto para mí todo un descubrimiento por su frescura y su buen hacer, ya que aunque la había visto en algunos papeles televisivos, lo cierto es que nunca antes me había impactado como ahora.

Hay algo que no entiendo demasiado bien en cuanto a la puesta en escena diseñada por Jean-Pierre Vergier, ¿por qué utilizar esas butacas y sillas que no guardan una unidad en cuanto al estilo? Me gustaría que alguien me lo explicara porque sospecho que significan algo que yo no he sido capaz de descifrar.

Por lo demás, sólo me queda animar a todo el mundo a ir a ver esta obra de 1955 y a descubrir su rabiosa actualidad.



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