jueves, 29 de junio de 2017

El hechizo de Ana Moura




VOZ: Ana Moura
GUITARRA PORTUGUESA: Angelo Freire
GUITARRA ACÚSTICA: Pedro Soares
BAJO: André Moreira
TECLADO: Joao Gomes
PERCUSIÓN: Mario Costa

No hace falta decir demasiado para presentar a Ana Moura, tanto los amantes del fado como los que no lo son, saben que es una de las grandes exponentes de este género y que además ha colaborado con otros artistas muy distintos a ella, como por ejemplo los Rolling Stones, siempre con gran éxito. No en vano, es la intérprete de fado que más discos ha vendido en todo el mundo.

La había escuchado cantar muchas veces a través de sus discos, pero el otro día tuve la suerte de verla actuar en directo por primera vez. No me decepcionó.

Su último disco, “Moura”, posee todos los ingredientes necesarios para seducir a propios y a extraños, ritmos pausados, nostálgicos, influencias de otras latitudes como Brasil, y sobre todo la voz y la calidad interpretativa de Ana Moura.

En el directo la artista se muestra segura, confiada, alegre, sabedora de que es muy capaz de meterse al público en el bolsillo tras tan sólo un par de canciones.

Ana Moura es una defensora del fado y de la tradición musical portuguesa, pero también aboga por la fusión musical y la libertad creativa como demuestra con su último trabajo. Dicen que tiene la capacidad de convertir en fado todo lo que entona, y es verdad. Aunque hay que reconocer que a ello contribuyen también los fantásticos músicos que la acompañan, Angelo Freire a la guitarra portuguesa, Pedro Soares a la guitarra acústica, André Moreira al bajo, Joao Gomes en el teclado y Mario Costa en la percusión.

Sólo me queda afirmar tal y como la propia Moura lo hizo en el concierto, que el fado no es solamente una música triste y nostálgica, el fado es como el flamenco y como tantos otros géneros, como la vida misma: unas veces serio y triste y otras veces alegre y hasta bailable como demuestra esta canción que os dejo por aquí.


Nada más que decir, sólo que os atreváis a acercaros al universo de los fados. Os sorprenderá.

martes, 13 de junio de 2017

El padre, mucho más que el drama del Alzheimer

el padre



TÍTULO: "El padre"
AUTOR: Florian Zeller
DIRECCIÓN Y ADAPTACIÓN: Jose Carlos Plaza
MÚSICA: Mariano Díaz
INTÉRPRETES: Héctor Alterio, Ana Labordeta, Luis Rallo, Miguel Hermoso, Zaira Montes, María González.

Cuando uno piensa que va a ir a ver una obra en la que se cuenta la historia de un enfermo de Alzheimer, lo primero que se le pasa por la cabeza es que va a ser triste y dura. Error. Una obra en la que el protagonista es un enfermo de Alzheimer no tiene por qué ser necesariamente triste. A menos no si su autor es el dramaturgo francés Florian Zeller del que ya he hablado aquí al reseñar anteriormente su obra “La mentira”.

En este caso nos encontramos ante “El padre” que el propio autor ha calificado de farsa trágica y que está protagonizada por el grandísimo Héctor Alterio. Que ¿qué es una farsa trágica? Pues aún después de haber visto la obra no sabría explicarlo muy bien. De alguna manera diría que es una obra en la que el trasfondo es trágico pero que contiene muchos elementos que hacen reír al espectador.

Nunca me fío demasiado cuando voy a ver un espectáculo de este “género”. Siempre me parece que de alguna manera algo va a chirriar, o lo momentos graciosos o divertidos no lo serán tanto o bien la tragedia o el drama perderán fuerza. Sin embargo, en “El padre” todo me ha encajado más o menos bien y la he visto de principio a fin con verdadero agrado.

Nadie puede decirnos con exactitud qué es lo que pasa por la cabeza de un enfermo de Alzheimer y quizá esta obra consiga acercarnos un poco a ello. O tal vez no. En cualquier caso lo que se nos plantea no deja de ser plausible. Un hombre mayor aquejado de Alzheimer que no quiere abandonar su casa y unos familiares que no se ven capaces de hacerse cargo de él correctamente. En ningún momento de la representación podemos estar seguros de si lo que estamos viendo son imaginaciones del enfermo o la realidad que está viviendo. Por eso nuestra cabeza está continuamente haciéndose preguntas, ¡qué placer hacerse preguntas en el teatro!

Lo mejor de esta obra es sin duda la demostración del talento de Héctor Alterio, es la cuarta vez que tengo la suerte de verle sobre el escenario y en cada ocasión consigue sorprenderme. Espero tener más oportunidades y que tengamos Héctor Alterio para rato. El resto del elenco, encabezado por Ana Labordeta, es eficaz y consigue darle al texto el ritmo y el tono requeridos.

Lo segundo mejor de la función es la elección de la música. Sí, puede parecer un recurso fácil pero me tenéis que reconocer que cuando vais a ver una peli de terror o de suspense la música es fundamental. Aquí también lo es y Mariano Díaz es el que la firma en este caso. Posiblemente tener Alzheimer sea algo bastante parecido a vivir dentro de una película de terror, con miedo de que todo el mundo esté conspirando contra uno. Algo así es lo que vivimos al ver “El padre” y no voy a decir nada más. Sólo que vayáis a verla.

domingo, 4 de junio de 2017

Una noche en "Garnata"

"Garnata" Jaime el parrón


TÍTULO: "Garnata"
CANTE: Marina Heredia, Jaime Heredia "El parrón"
GUITARRA: José Quevedo "Bolita"
PERCUSIÓN: Paquito González
PALMAS Y COROS: Anabel Rivera y Víctor Carrasco

No entiendo de flamenco. Pero me gusta. Porque siempre defenderé que el arte no necesita ser comprendido para disfrutarse. Cuando se comprende el disfrute es diferente pero no hace falta ser ningún entendido para acercarse a una manifestación artística y sacarle provecho.

No distingo los palos del flamenco. Sólo soy capaz de reconocer las alegrías de cádiz y la guajira flamenca. No me preguntéis por qué pero en esos casos lo tengo claro, por lo demás, me da igual una seguiriya que unos tangos, una bulería o un fandango.

Este desconocimiento mío no ha impedido que haya podido emocionarme y divertirme en la velada flamenca que supone el espectáculo “Garnata” de la granadina Marina Heredia que viene en este caso acompañada de su señor padre, Jaime el Parrón.

Según reza el programa de mano, en este espectáculo se muestran los matices inconfundibles del flamenco de Granada, hago acto de fe y me lo creo. Yo no distingo el flamenco de Granada del de Málaga, Huelva o Sevilla. Dicho esto, el espectáculo me gustó y mucho.

Me siento más atraída por el tiebre y el color de la voz de Marina Heredia que por el de su padre aunque por lo que tengo entendido, él es uno de los grandes. Pues bien, si Marina no es ya una de las grandes, que yo creo que sí lo es. Lo será sin duda en el futuro porque tiene el pellizco al cantar que hace que contengamos la respiración al escucharla y que gritemos ole y bravo cuando termina.

Con su inseparable José Quevedo “Bolita” a la guitarra y con Paquito González a la percusión, Marina consigue transportarnos al Albaicín y al Sacromonte y nos hace creer eso que decía la famosa frase de que “todo es posible en Granada”.

Puede que todo sea posible en Granada o puede que no, pero escuchando a Marina Heredia lo parece. Espero que si no sois entendidos en flamenco, no os dejéis llevar por los prejuicios y acudáis a disfrutar igualmente del espectáculo. Se os abrirán muchas puertas.